El plato y el vacío
hambre y nada
Suena el esqueleto
Su silencio estruendoso
De estomago enojado
Coreando en la soledad descalza
el grito agudo de un pesar
No puede ser, su basura; mi esperanza
Su compasión mi consuelo.
Llora mi hermano en esta villa de abandono
El llanto un perro flaco,
Mientras, ríen, cantan y bailan
del otro lado del muro,
las almas sordas.
mi cuerpo no come
pero yo me alimento,
Mientras ríen cantan y bailan
del otro lado del muro,
desnutridos de espíritu,
los famélico de amor.
Mi patria es el pan
mi país, el otro día
no soy ciego
pero no puedo mirar
el mañana sin
mi lamento.

