Espada y camino
Cuando el sueño que persigues cae del precipicio, y tu te tiras con él, sin saber el destino de tu golpe aunque sabes que te darás una gran zurra, y que alguien gritará en tus oídos hasta el hartazgo un reproche que aturde y del cual no te sientes responsable; cuando la última luz del camino caduque por temor de ser la única que te acompaña puesto que tu soledad es un guerrero temeroso. Cuando, aun el cuerpo decida el abandono y te diga: “hasta acá llegué” y el oxigeno de tu rumbo te cobre impuestos invaluables, cuando no haya ni un solo ser vivo o muerto que crea en ti. No seas cobarde uno y su meta tienen un amor simbiótico y uno no abandona su vocación por afán de poca premura. Alguien ha puesto en tus manos una espada que no mata sino que da vida y un camino, espada y camino.
Sabes de lo que hablo, porque el profundo de tu ser lo entiende mejor que tú, puesto que está ansioso de alcanzar eso para lo que se lo preparó desde el nacimiento, su libertad depende del cuerpo y de la mente, pero el no te abandonará aunque lo dejes dormido para siempre, palpitará al ritmo sincrónico de tu corazón y él ,te aseguro que lo entenderá. Aprende a escucharte, a oír todo lo que tu alma tiene por decirte.
¿Dónde está tu camino y tu espada?

Hola.
ResponderEliminarBonito escrito. Muy filosófico.
La pregunta parece una pregunta Zen. Si una respuesta es dada, será errada, pues no existe respuesta.
“El libro del Agua” (Shnimen Musashi) dice hablando de la lucha, de la vida:
“…Enfréntate a cada situación sin tensiones, pero tampoco descuidadamente; con espíritu sereno y carente de prejuicios. No dejes que tu cuerpo se relaje; y cuando tu cuerpo se relaja, no dejes que tu espíritu se descuide. No dejes que tu espíritu sea influido por tu cuerpo, o tu cuerpo influido por tu espíritu. No seas ni escasamente espiritual, ni demasiado espiritual. Ser todo espíritu es débil, y carecer de espíritu es débil.
La gente pequeña debe estar completamente familiarizada con el espíritu de la gente grande, y la gente grande con el espíritu de la gente pequeña….”.... Parece que es cuestión de entrenemiento,y la vida es un entrenamiento constante.
Un viaje de mil kilómetros se realiza dando un paso detrás de otro, hay que estar firmemente decido.
Saludos.