EL ARTE DE LA VERDAD

"En ese lugar donde los sentimientos se pierden como en un laberinto sin Minotauros ni Ariadnas, donde uno se encuentra escondido para siempre en los cuerpos enbalsamados de las letras, yo me detengo para que leyendo descubras el secreto de la verdad"

jueves, 25 de febrero de 2010

Un Cuento Para Leer



La Atemporalidad.
Platón se presentó ante la muchedumbre y con un manzano pequeño hizo un gesto para ganar el silencio. Relucía su brillo deslumbrante. “Observad” dijo a todo el público presente. Arrancó el fruto de un solo tirón y lo puso en un plato de madera. Filón que se encontraba desde el otro lado de la ventana del tiempo observó sin mueca alguna.
Con una navaja, Platón, cortó la manzana en dos partes y dijo: -“he aquí la verdad del universo del hombre-“. Y la plebe levantó fervorosa en un grito multitudinario, coreando al gran sabio, que lo resolvió todo en pocos segundos y con un esfuerzo no mayor.
Filón se acercó algo pensativo y distante. La muchedumbre que daba eufóricos gritos fue desinflándose gradualmente como el crepitar de un fogón que se extingue. Arrancó otro fruto y con el mismo instrumento lo rebanó en tres partes. Ahora, la plebe estaba confundida, aturdida y molesta. Tal vez sentían algo de deshonra.
Pero un anciano que no tenía nada de extraordinario, ni siquiera el nombre, por lo que no podré recordarlo jamás, se acercó al centro del escenario, presuroso y seguro. Tomó del árbol dos manzanas, una pequeña y otra un tanto más grande. A la pequeña la cortó en cinco partes y la más grande la rebanó en nueve. Entonces exclamó:- “en realidad, depende de la dimensión del fruto”. Y toda la plebe aplaudió a Platón.

Damián Vera.

EL ARTE DE LA VERDAD


La verdad tiene formas, y muta de acuerdo al ser, la historia, el progreso, el atraso y las múltiples voluntades humanas del pensamiento en el transcurso de los siglos. No obstante nos destinamos a su búsqueda como los pulmones requieren el oxígeno para motorizar un mecanismo superior.
Espero este blog te sirva para mirar el arte perpetuo desde una óptica distinta y agregacionista. No podré decir que juzgo mi gusto o elección literaria, de acuerdo a un planteo moral, sino a un replanteo de la moral inventada por los hombres en beneficio de intereses sectoriales। Sin restar el merito y la importancia que solicita el cuidado de una moral que permita la vida en comunión y armonía. ¿Qué nos lleva a elegir nuestros libros de lectura? ¿Qué nos motiva a definir como "Buena" o "Mala" una obra? ¿Cómo trasmitimos a las generaciones venideras un criterio de selección, estable, adecuado, necesario? ¿Qué dice un lector o un fanático del cine cuando se refiere al producto como "recomendable" o "una perdida de tiempo"?
Quiero compartir con ustedes mis nociones o ideas sobre como encausar el arte en beneficio de una realidad histórica mejor.
Muchos colegas me consultan sobre que les recomiendo para leer y eso no es tan fácil a veces.