Cuando no estoy contigo, estoy.
Y me preguntas que hago en las horas que no estoy ahí
La vista se me turba, la mente se aprisiona en abismos
Que son millares de universo donde recaigo agotado,
Cerrando los ojos me subo a la fugaz estrella
a Bajar el oscuro telón, para soñar que estás y que estoy eternamente
A tu lado, a tu lado la tersa brisa acompaña las caricias de los algarrobos
O mi tupida higuera altiva.
Y me preguntas qué hago cuando no estoy contigo.
Mutilo el reloj a que me traiga tu presencia
Cortándole las horas dolientes, distantes y ausentes.
Y socavo en el fondo de un pozo a veces oscuro,
un montón de espinas peligrosas
Siempre te encuentro, en mi armazón
de pétalos roídos por la nostalgia de los daños furtivos.
Y te suplico como un caballero abatido,
que me quieras algo más que una lánguida excusa.
y me preguntas que hago en las horas que no estas conmigo.
Tejo los sueños con puntadas de esperanza.
Construyo la luna que me alimenta,
y bebo la sangre de las horas perdidas
buscando El elixir del amor eterno, o el beso del impacto divino,
Para que no olvides, que cuando no estoy
estoy buscando… hechizo que me lleve para siempre contigo.
Cuatro soledades son mi vida y mi canto alegre
Cuatro soledades es un sueño eterno y hermoso
Los yermos de mi alma abatida de llanto
Ahora son cien ramos de flores nacidas de la
Grandeza de sus pequeños ojos etéreos.
Le agradezco a la madre luna,
Todos mis naufragios en sus labios,
Y todos los nacimientos
Hola.
ResponderEliminarMe gusta tu blog. Su título muy sugerente "El Arte de la Verdad".
¿Es tuyo el poema?, es muy bueno.
Saludos.